Tornquist: tensión política por el aumento salarial a municipales y cruce con La Libertad Avanza
El rechazo del bloque libertario al aumento del 3% para empleados municipales generó una fuerte respuesta del sindicato local, que denunció falta de empatía y cuestionó la postura “anti-Estado” de ese espacio.
El debate por los sueldos municipales en Tornquist sumó un nuevo capítulo tras la última sesión del Concejo Deliberante, donde el bloque de La Libertad Avanza votó en contra del incremento salarial del 3% otorgado por el Ejecutivo local. La decisión motivó una dura reacción del Sindicato de Trabajadores Municipales de Tornquist, que difundió un comunicado con críticas directas a los concejales libertarios.
Desde el gremio cuestionaron la “falta de empatía con la realidad de los trabajadores” y señalaron que oponerse a la suba salarial implica desconocer las dificultades cotidianas de los empleados municipales. En el texto, remarcaron que el discurso de la equidad “encubre una mirada despectiva hacia el trabajador” y calificaron la postura libertaria como parte de una “política anti-Estado”.
El aumento fue finalmente aprobado por mayoría —8 votos contra 4— a través de la Ordenanza N° 4014/26, con el acompañamiento de bloques opositores y del radicalismo. Desde la Unión Cívica Radical, la concejal Susana Marcolini sostuvo que el Concejo no puede modificar partidas presupuestarias y que corresponde al Ejecutivo administrar los recursos salariales.
Por su parte, el concejal libertario Blas Saric defendió la postura de su bloque y propuso congelar los sueldos de la planta política para financiar un aumento mayor a los trabajadores. Sin embargo, otros ediles consideraron que esa alternativa no es viable en términos normativos ni presupuestarios.
El cruce dejó expuestas diferencias de fondo sobre el rol del Estado y la política salarial en el distrito. Mientras el sindicato insiste en la necesidad de recomponer ingresos ante la pérdida de poder adquisitivo, desde sectores libertarios plantean priorizar el ajuste sobre la estructura política. El debate continúa abierto en un contexto económico que presiona sobre los salarios municipales.

