Un informe del Gobierno bonaerense y datos de la UIPBA reflejan que la actividad manufacturera, la demanda energética industrial y el empleo registrado continúan por debajo de los niveles de 2023.
La industria de la provincia de Buenos Aires volvió a quedar en el centro del debate económico tras la difusión de nuevos indicadores oficiales que muestran un retroceso de la actividad manufacturera respecto de los niveles previos al cambio de gobierno nacional. Según informó el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, el Indicador Sintético de la Industria Manufacturera (ISIM-PBA) registró una caída del 6,9% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2023.
El dato coincide con el diagnóstico presentado por la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), que en su informe de junio señaló que, pese a la recuperación observada durante 2025, la producción industrial provincial todavía permanece 8% por debajo de los niveles registrados en 2023. Además, el relevamiento indicó que en febrero la actividad volvió a retroceder, con una baja interanual del 1,2% y una caída mensual desestacionalizada del 0,5%.

Para el ministro bonaerense, el deterioro responde al rumbo económico del Gobierno nacional. “El modelo nacional destruye producción y la PBA lo paga más que ninguna. En el primer trimestre del año, la industria manufacturera bonaerense cayó cerca de 7% respecto de 2023. El derrumbe es transversal y afecta a la amplia mayoría de bloques industriales”, sostuvo López.
Los sectores más afectados fueron metales comunes (-36,5%), minerales no metálicos (-25,2%), caucho y plástico (-24,5%), papel y cartón (-20,8%) y vehículos automotores (-18,5%). En contraste, productos químicos registró un crecimiento del 10% y la refinación de petróleo avanzó un 2,8%, aunque esos incrementos no alcanzaron para revertir la caída general del indicador.

Los datos también muestran una fuerte contracción en el consumo energético industrial. Durante el primer trimestre de 2026, la demanda eléctrica industrial cayó 9,5% en la provincia respecto de 2023, mientras que el gas entregado a usuarios industriales se redujo 33,1%. A nivel nacional, la demanda energética del sector también retrocedió alrededor del 10%.
“La demanda energética confirma el industricidio. En el primer trimestre, en PBA la demanda eléctrica (-10%) y el gas entregado a usuarios industriales (-33%) siguen sensiblemente por debajo de 2023”, afirmó López, quien vinculó estos indicadores con el freno de la actividad manufacturera.

El informe de la UIPBA también advirtió sobre el impacto en el mercado laboral. En febrero se perdieron 2.278 puestos de trabajo privados en la provincia y el empleo industrial acumuló una caída del 3,7% respecto de 2023, equivalente a 25.598 puestos registrados menos. La entidad recordó que Buenos Aires concentra el 42,3% del empleo industrial del país y reúne más de 25.600 establecimientos fabriles, por lo que la evolución del sector tiene un efecto directo sobre la economía provincial.
En materia de comercio exterior, las exportaciones totales bonaerenses crecieron 14% interanual en marzo y alcanzaron los USD 2.760 millones, aunque las exportaciones industriales descendieron 6,9%, impulsadas por una menor venta de manufacturas de origen agropecuario. En paralelo, el informe señaló que el consumo en supermercados de la provincia registró una caída interanual del 8%.
Tras la difusión de los indicadores, López volvió a cuestionar el rumbo económico nacional y sostuvo que “la producción industrial y la demanda energética deprimidas son síntomas de un modelo que castiga el valor agregado nacional”. Además, remarcó que la provincia concentra cerca de la mitad de la industria argentina y reclamó políticas orientadas a recuperar la actividad productiva y el empleo.

