El gobierno bonaerense cuestionó los montos difundidos por las autoridades del hospital pediátrico y sostuvo que las diferencias surgen de observaciones administrativas sobre las prestaciones reclamadas.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires volvió a rechazar los reclamos del Hospital Garrahan por una supuesta deuda superior a $8.278 millones vinculada a prestaciones brindadas a afiliados de IOMA y ratificó que, según sus registros, no mantiene obligaciones impagas reconocidas con la institución.
La respuesta fue encabezada por el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien cuestionó públicamente las cifras difundidas por las autoridades del hospital y reiteró la propuesta de realizar una auditoría conjunta para revisar toda la documentación vinculada a los expedientes en discusión.
La controversia se reactivó luego de que IOMA informara el pago de más de $1.230 millones y asegurara haber cancelado la totalidad de la deuda validada por sus equipos técnicos. Sin embargo, desde el Garrahan sostienen que ese desembolso representa solo una parte de un pasivo mucho mayor que continúa pendiente.
Según explicó Kreplak, la Provincia busca avanzar en una revisión detallada de cada una de las prestaciones reclamadas para determinar cuáles cuentan con respaldo administrativo suficiente, cuáles ya fueron abonadas y cuáles presentan observaciones que impiden su reconocimiento automático.
Desde el Hospital Garrahan, en tanto, sostienen que la deuda total asciende a $8.278 millones de capital, sin contabilizar intereses, y aseguran que corresponde a prestaciones realizadas a afiliados de IOMA entre 2017 y 2026.
De acuerdo con la documentación presentada por el centro pediátrico, el reclamo se divide entre una deuda corriente superior a los $7.700 millones por prestaciones realizadas durante los últimos meses y otra deuda judicializada que supera los $545 millones.
La posición de la Provincia se apoya en una auditoría interna realizada por IOMA, que detectó inconsistencias administrativas en alrededor del 85% de los montos reclamados. Entre las observaciones mencionadas figuran prestaciones sin documentación suficiente, facturas que no habrían sido ingresadas formalmente, servicios previamente abonados y reclamos correspondientes a períodos de varios años atrás.
A partir de esa revisión, la obra social reconoció como exigible únicamente un saldo cercano a los $1.230 millones, monto que fue cancelado recientemente.
El presidente de IOMA, Homero Giles, respaldó la propuesta de una auditoría conjunta y señaló que el objetivo es ordenar la relación prestacional con el hospital y avanzar hacia un nuevo esquema de trabajo que establezca criterios claros de facturación, validación de prestaciones y mecanismos de control.
La discusión también adquirió una fuerte dimensión política. Mientras el Gobierno nacional utilizó el reclamo para cuestionar la gestión bonaerense, desde la Provincia denunciaron que la situación fue utilizada para trasladar responsabilidades sobre los problemas financieros que atraviesa el sistema de salud público.
En ese contexto, la auditoría propuesta por el gobierno de Axel Kicillof aparece como el próximo paso para intentar resolver una controversia que ya excede el plano administrativo y que mantiene enfrentadas a las autoridades bonaerenses y nacionales por el financiamiento de uno de los hospitales pediátricos más importantes del país.

