General Motors volvió a frenar la planta y pagará 75% del salario
La terminal aplicará parates mensuales en 2026 y mantendrá salarios reducidos en Santa Fe. La producción operó al 46,3% de su capacidad y ya se perdieron casi 800 empleos.
La planta de General Motors en General Alvear, provincia de Santa Fe, mantendrá durante 2026 un esquema de parates mensuales y el pago del 75% del salario a sus trabajadores. La empresa confirmó que dejará de producir una semana por mes, una modalidad que sostuvo desde mediados de 2025 ante la caída del mercado automotor.
Según la compañía, la medida respondió a un ordenamiento de stocks, pero el sindicato SMATA señaló que el freno productivo fue consecuencia directa de la crisis del sector. De acuerdo con el último informe del Indec, la industria automotriz operó en noviembre con una utilización de capacidad del 46,3%, frente al 64,7% del mismo mes de 2024.
En la planta santafesina, el impacto sobre el empleo fue severo: en los últimos años se perdieron casi 800 puestos de trabajo y hoy quedan alrededor de 600 empleados. Delegados sindicales describieron una caída estrepitosa de las ventas y advirtieron sobre una incertidumbre total respecto del futuro de la terminal.
En una primera etapa, los parates se explicaron por el faltante de piezas importadas; luego, por la baja de ventas. En marzo de 2024, la planta acumuló tres detenciones en cinco meses y la empresa lanzó un plan de retiros voluntarios que alcanzó a unos 800 trabajadores con más de 10 años de antigüedad.
El escenario se replicó en todo el sector. Según ADEFA, en 2025 se fabricaron poco más de 490 mil vehículos, un 3,1% menos que en 2024, y las exportaciones cayeron 10,8% interanual. En el caso de GM, el modelo Tracker destinó cerca del 70% de su producción a Brasil, lo que aumentó la exposición a la crisis regional.
Aunque las ventas totales crecieron a 616 mil unidades, el aumento se explicó por un fuerte ingreso de importados. Las ventas mayoristas subieron 42,6%, pero no se tradujeron en más empleo ni mayor producción local.
Desde ADEFA, su presidente Rodrigo Pérez Graciano advirtió que el principal desafío fue la competitividad exportadora y reclamó una reducción de la carga impositiva. Mientras tanto, la continuidad de los parates en General Motors dejó expuesta la fragilidad de la industria automotriz en un contexto de caída productiva y apertura importadora.

