El Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires expresó su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y alertó que la incorporación de la “libertad de matrícula” podría derivar en desregulación, pérdida de controles y un impacto directo en la calidad del sistema de salud.
La entidad que preside Jorge Mazzone difundió un comunicado en el que señaló que la iniciativa del Ejecutivo nacional afectaría tanto las condiciones laborales de los profesionales como los mecanismos de control que hoy regulan el ejercicio médico. Según advirtieron, el proyecto debilita estructuras clave que garantizan estándares mínimos de calidad y seguridad para la población.
Uno de los ejes centrales del planteo apunta al posible debilitamiento de los Colegios Profesionales, a los que definieron como organismos autogestivos esenciales para el control de la matrícula, la promoción de la ética, la supervisión disciplinaria y la defensa de prácticas adecuadas. Desde la Mesa Directiva advirtieron que, sin esos resguardos, se abriría un escenario de deterioro del control legal, con mayores riesgos de intrusismo profesional y mala praxis.
El comunicado también alertó sobre un vacío regulatorio en caso de avanzar la desregulación. La ausencia de un registro centralizado y de un tribunal de ética fragmentaría los procesos de verificación y sanción, y dejaría al sistema sanitario en una situación de vulnerabilidad institucional, señalaron.
Por último, el Colegio remarcó que la reforma impactaría sobre pilares como la formación continua y la recertificación profesional, herramientas consideradas fundamentales para sostener la calidad asistencial. En ese marco, el Consejo Superior advirtió que una desregulación plena del ejercicio médico podría provocar caos institucional, pérdida de confianza en el sistema de salud y mayores riesgos para la comunidad. Con este posicionamiento, la entidad se sumó al frente de cuestionamientos que enfrenta la reforma laboral en la provincia.

