Tensión en la Legislatura por el endeudamiento bonaerense y la disputa por cargos en el Banco Provincia
El Presupuesto 2026 y la Ley Impositiva avanzaron, pero la autorización de deuda quedó trabada por diferencias sobre el Fondo Municipal y la negociación por el directorio del Bapro.
La discusión por el endeudamiento bonaerense volvió a exponer diferencias entre el Gobierno de Axel Kicillof y la oposición legislativa. Aunque la Legislatura aprobó el Presupuesto 2026 y la Ley Impositiva, el pedido de financiamiento por hasta USD 3.685 millones quedó en suspenso y pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes. Los desacuerdos sobre el Fondo Municipal y la puja por cargos en el Banco Provincia tensaron la negociación.
El punto más conflictivo es el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, que según el dictamen de mayoría representa el 8% del total del endeudamiento. La oposición reclama precisiones sobre el reparto, los montos y los plazos para cada uno de los 135 municipios, y advierte que sin esa información no acompañará la toma de deuda. Algunos bloques señalaron incluso que hubo intentos de reducir el fondo fijo previsto inicialmente en $180.000 millones.
La propuesta de financiamiento incluye dos colocaciones principales: hasta USD 1.045 millones y USD 1.990 millones, además de Letras del Tesoro por USD 250 millones y autorizaciones especiales para Centrales de la Costa (USD 150 millones) y AUBASA (USD 250 millones). El oficialismo mejoró su oferta inicial para que el fondo municipal se calcule sobre ambos tramos de endeudamiento, aunque sin lograr cerrar el acuerdo.
En paralelo, la Legislatura aprobó la emergencia económica para la provincia y los municipios hasta el 31 de marzo de 2027, habilitando un Fondo de Recupero de Deuda para reorganizar partidas ante la caída de recursos nacionales. La norma atribuye la situación a la “profunda recesión” y a la demora de transferencias automáticas y no automáticas desde la Nación.
Dentro del paquete también avanzaron los gastos por 43 billones de pesos, los presupuestos autónomos de ambas cámaras y la reforma impositiva que incorpora una alícuota del 9% sobre la renta de títulos públicos nacionales. Desde el PRO cuestionaron la medida y reclamaron que el gobernador no la promulgue, mientras que el oficialismo defendió que la reforma contempla beneficios para vehículos radicados en la provincia y no altera el inmobiliario urbano ni rural.
La negociación legislativa sumó tensión con la disputa por el directorio del Banco Provincia, convertido en una de las llaves del acuerdo por la deuda. La oposición sostiene que el Gobierno ofreció ampliar el cuerpo de 8 a 12 miembros, lo que abrió una pulseada por los nuevos lugares. Entre los nombres mencionados figuran Matías Ranzini, Christian Gribaudo, Adrián Urreli, Carlos Fernández, Marcelo Daletto, Agustín Máspoli y Fernando Pérez, además de un espacio para Fernando Rozas, hermano del titular del bloque Unión y Libertad, aliado frecuente del oficialismo.
El cuarto intermedio hasta el viernes a las 10 servirá para definir pliegos y consensuar la distribución de cargos que condiciona la aprobación del endeudamiento. Legisladores admiten que la ampliación del directorio del Bapro se convirtió en uno de los puntos más sensibles de la negociación, cruzando intereses internos del peronismo y demandas de los bloques opositores.

